"El demonio busca por todos los medios posibles, alejarnos de la oración, "bien sabe, el traidor, que un alma que persevera en oración se le ha ido para siempre;... me pueden creer, ella llegará al puerto de la salvación". Santa Teresa de Ávila.
lunes, 14 de marzo de 2011
sábado, 12 de marzo de 2011
El Rosario y el Escapulario
"¡Un día, a través del Rosario y el Escapulario Yo salvaré al mundo!". Nuestra Señora a Santo Domingo.
jueves, 10 de marzo de 2011
¿Comunión en la mano?
"Porque debido a la reverencia hacia este sacramento (la Eucaristía), nada Lo toca, sino lo que es consagrado; de aquí que el corporal y el cáliz son consagrados, y así mismo las manos del sacerdote, para tocar este sacramento". Santo Tomás de Aquino, Summa Teológica, III, Q. 82, Art. 3.
martes, 8 de marzo de 2011
Asistir a Misa
"Sepa, Oh Cristiano, que la Misa es el acto religioso más sagrado. Nada de lo que usted haga podrá glorificar más a Dios ni beneficiar más a su alma que el asistir devotamente a Misa lo más frecuentemente posible." - San Pedro Juliano Eymard.
domingo, 6 de marzo de 2011
Profecía de San Nilo (Siglo V).
"Después del 1900, hacia mediados del siglo 20, las personas de ese tiempo se volverán irreconocibles. Cuando el tiempo del advenimiento del Anticristo se acerca, las mentes de las personas crecerán en confusión por las pasiones carnales, y el deshonor y la injusticia se volverán más fuertes. Entonces el mundo será irreconocible. La apariencia de las personas cambiará, y será imposible distinguir a los hombres de las mujeres debido a su inmodestia en el vestido y estilo de pelo. Estas personas serán crueles y serán como los animales salvajes debido a las tentaciones del Anticristo. No habrá respeto por padres ni superiores, el amor desaparecerá, y los pastores cristianos, obispos, y sacerdotes se volverán hombres vanos, fallando completamente en distinguir el camino recto del errado. En ese momento, las morales y tradiciones de los Cristianos y de la Iglesia cambiarán. Las personas abandonarán la modestia, y la dispersión reinará. La falsedad y la codicia alcanzarán grandes proporciones, y desgracias vendrán a aquéllos que amontonen tesoros. Lujuria, adulterio, homosexualidad, hechos secretos y asesinatos gobernarán en la sociedad. En ese momento del futuro, debido al poder de tan grandes crímenes y libertinaje, se privarán las personas de la gracia del Espíritu Santo que recibieron en el Santo Bautismo e igualmente el remordimiento. Las Iglesias de Dios serán privadas del temor de Dios y de pastores piadosos, y desgracia vendrá a los cristianos que permanezcan en el mundo en ese momento; ellos perderán su fe completamente porque les faltará la oportunidad de ver la luz del conocimiento en ninguna persona. Entonces se separarán del mundo e irán a santos refugios buscando aliviar sus sufrimientos espirituales, pero por todas partes encontrarán obstáculos y constreñimiento. Y todos esto resultará del hecho de que el Anticristo quiere ser Señor de todo y convertirse en gobernante del universo entero. Producirá milagros y señales fantásticas. Dará también sabiduría depravada a un infeliz para que descubra una manera de que el hombre pueda mantener una conversación con alguien de un extremo de la tierra al otro. En aquel tiempo, los hombres también volarán a través del aire como los pájaros y descenderán al fondo del mar como los peces. Y cuando hayan logrado todo eso, estas personas infelices gastarán sus vidas en medio del confort sin saber, pobres almas, que esto es un engaño del Anticristo. ¡Y, el impío! así completará la ciencia con la vanidad que se saldrá del camino correcto y guiará a las personas a perder la fe en la existencia de Dios en tres hipóstasis. Entonces el bondadoso Dios verá la caída de la raza humana y acortará los días por causa de esos pocos que serán salvados, porque el enemigo quiere incluso llevar al escogido a la tentación, si eso es posible... entonces la espada del castigo aparecerá de repente y matará a los pervertidores y a sus sirvientes". Profecía de San Nilo, siglo V.
viernes, 4 de marzo de 2011
Contra-iglesia
"Él (Satanás) creará una contra-iglesia que será el mono de la Iglesia, porque él, el diablo, es el mono de Dios. Ella tendrá todas las notas y las características de la Iglesia, pero en sentido inverso y vaciada de su divino contenido. Será un cuerpo místico del anticristo que va en todas las apariencias asemejándose al Cuerpo Místico de Cristo. ... En seguida, se verificará una paradoja -las muchas acusaciones con que los hombres en el siglo pasado rechazaron a la Iglesia, serán las razones por las cuales pasarán a aceptar la contra-iglesia". Arzobispo Fulton J. Sheen, 1948.
miércoles, 2 de marzo de 2011
Al llegar la tempestad
Estás en el mar y llega la tempestad. No puedes hacer otra cosa que gritar: "¡Señor, sálvame!" (Mt 14,30). Que te extienda su mano el que camina sin temor sobre las olas, que saque de ti tu miedo, que ponga tu seguridad en él, que hable a tu corazón y te diga: "Piensa en lo que yo he soportado. ¿Tienes que sufrir de un mal hermano, de un enemigo de fuera de ti? ¿Es que yo no he tenido los míos? Por fuera los que rechinaban de dientes, por dentro ese discípulo que me traicionaba".
Es verdad, la tempestad hace estragos. Pero Cristo nos salva "de la estrechez de alma y de la tempestad" (Sl 54,9 LXX). ¿Está sacudido tu barco? Quizás sea porque en ti Cristo duerme. Un mar furioso sacudía la barca en la que navegaban los discípulos y, sin embargo Cristo dormía. Pero por fin llegó el momento en que los hombres se dieron cuenta que estaba con ellos el amo y creador de los vientos. Se acercaron a Cristo, le despertaron: Cristo increpó a los vientos y vino una gran calma.
Con razón tu corazón se turba si te has olvidado de aquel en quien has creído; y tu sufrimiento se te hace insoportable si el recuerdo de todo lo que Cristo ha sufrido por ti, está lejos de tu espíritu. Si no piensas en Cristo, él duerme. Despierta a Cristo, llama a tu fe. Porque Cristo duerme en ti si te has olvidado de su Pasión; y si te acuerdas de su Pasión, Cristo vela en ti. Cuando habrás reflexionado con todo tu corazón lo que Cristo ha sufrido, ¿no podrás soportar tus penas con firmeza cuando te lleguen? Y con gozo, quizás, a través del sufrimiento, te encontrarás un poco semejante a tu Rey. Sí, cuando estos pensamientos empezarán a consolarte, a producirte gozo, has de saber que es Cristo que se ha levantado y ha increpado a los vientos; de él vendrá la paz que has experimentado. "Yo esperaba, dice un salmo, al que me salvaría de la estrechez de alma y de la tempestad". San Agustín de Hipona, Comentarios sobre los salmos, sl 54,10.
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