Non nobis, Domine, non nobis, sed nomine tuo da gloriam. Psal 113, 9

domingo, 1 de mayo de 2011

En la mayor exactitud hay un mayor fervor

"Cada movimiento de la misa tiene un significado trascendental y milenario. Por siglos y siglos, millones de celebrantes los han repetido exactamente, creyendo que en la mayor exactitud hay un mayor fervor, de tal manera que puede afirmarse que un sacerdote pierde el espíritu sacerdotal en la medida en que se va apartando del estricto ritual. (...) No se llega jamás de golpe a la suprema rebeldía; se comienza siempre infringiendo las rúbricas y mofándose de lo que fastidia cumplir, porque se ha perdido el espíritu, que da la clave y ayuda a entender y a gustar. Toda ceremonia litúrgica tiene un sentido recóndito, inaccesible para los soberbios, pero claro y manifiesto para los humildes. Una cruz trazada con la mano, tres cruces sucesivas; una genuflexión; una oración en voz alta, seguida de otra en voz baja; un ósculo sobre el borde de la patena o sobre una página del misal, se encadenan como las notas de una sinfonía sublime, en que hallan sabor y alimento el corazón, la imaginación y la inteligencia". Hugo Wast, 666, Thau Editores, 1946, pág. 174-175.

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